En Efeta llevamos más de 40 años cuidando la salud auditiva de las familias cordobesas. Sabemos que la audición es la base del lenguaje, el aprendizaje y el desarrollo social de los más pequeños, por eso realizamos audiometrías infantiles adaptadas a cada edad —desde recién nacidos hasta adolescentes— en un ambiente cercano y sin estrés para el niño. Hacemos las pruebas en nuestras clínicas de Córdoba capital, con primera consulta de valoración gratuita.
La audiometría infantil es el conjunto de pruebas diagnósticas, indoloras y no invasivas, que evalúan la capacidad auditiva de bebés y niños. A diferencia de la audiometría de adultos, la metodología se adapta a la edad y al grado de colaboración de cada niño, ya que un bebé no puede indicar verbalmente si oye o no un sonido.
El motivo por el que insistimos tanto en la detección temprana es sencillo: el lenguaje se desarrolla principalmente durante los primeros 3 años de vida, y una pérdida auditiva no detectada a tiempo puede provocar retrasos en el habla, dificultades de aprendizaje y problemas de socialización que después son mucho más difíciles de compensar. Según la CODEPEH (Comisión para la Detección Precoz de la Hipoacusia), 5 de cada 1.000 recién nacidos presentan algún grado de pérdida auditiva, y 1 de cada 1.000 una hipoacusia severa o profunda — de ahí la importancia del cribado auditivo neonatal y de las revisiones posteriores.
| Edad | Señales de alerta |
|---|---|
| 0-6 meses | No reacciona (sobresalto) ante ruidos fuertes; no se calma con la voz de los padres; no balbucea |
| 6-12 meses | No se gira hacia el sonido o la voz; no responde a su nombre; no imita sonidos (“papá”, “mamá”) |
| 12-24 meses | No dice sus primeras palabras; no entiende órdenes sencillas (“dame”, “ven”); sube mucho el volumen de la tele o la tablet |
| 2-3 años | Vocabulario muy limitado para su edad; no forma frases de dos palabras; pide que le repitan las cosas con frecuencia |
| 3-6 años | Problemas de pronunciación; habla muy alto; falta de atención o aislamiento en el colegio; otitis de repetición |
| Edad escolar | Bajo rendimiento académico o desconexión que podría confundirse con falta de atención |
La prueba se elige según el desarrollo madurativo del niño, no solo su edad en años: dos niños de la misma edad pueden necesitar técnicas distintas según su grado de colaboración. En Efeta combinamos pruebas objetivas y subjetivas para llegar a un diagnóstico fiable en cualquier etapa, desde el nacimiento hasta la adolescencia.
Se emplean sobre todo en bebés, porque miden la respuesta del oído o del cerebro directamente, sin que el niño tenga que colaborar:
En recién nacidos y bebés; mide la respuesta del oído interno ante un sonido y puede hacerse incluso mientras el bebé duerme.
Mide la actividad eléctrica del nervio auditivo y el cerebro ante estímulos sonoros mediante electrodos no invasivos; especialmente indicada en bebés y en niños que no pueden colaborar de forma activa.
A cualquier edad; valora el funcionamiento del oído medio y es muy útil para detectar líquido o infecciones (otitis), muy frecuentes en la infancia.
Requieren la colaboración del niño en distinto grado, por lo que se adaptan a cada etapa:
0-6 meses; se observan reacciones involuntarias como el giro de cabeza o cambios en la succión ante el sonido.
6 meses-3 años; el niño busca el origen del sonido y se le recompensa con una animación o un juguete luminoso.
a partir de 5-6 años, similar a la de un adulto: con auriculares en cabina insonorizada, el niño indica cuándo oye un tono o repite palabras que escucha.
Primera consulta gratuita en la que el especialista conoce el historial del niño y resuelve las dudas de los padres. Recomendamos explicarle al niño, de forma sencilla, que “vamos a jugar a escuchar sonidos” para reducir cualquier ansiedad.
Elegimos la técnica según la edad y el grado de colaboración del niño, en un entorno tranquilo y adaptado, sin ningún tipo de dolor ni invasión.
Entre 20 y 40 minutos aproximadamente, dependiendo de la edad y la prueba realizada.
El especialista explica los resultados a la familia el mismo día, en un lenguaje claro y sin tecnicismos.
Si el resultado muestra alguna alteración, en Efeta acompañamos a la familia en todo el proceso: ampliamos el estudio si es necesario, coordinamos con el pediatra o el otorrinolaringólogo, y valoramos las soluciones auditivas más adecuadas para la edad del niño —audífonos infantiles, sistemas FM para el colegio o apoyo en reeducación auditiva—, con un seguimiento periódico para adaptar la solución a medida que el niño crece.
| Clínica | Dirección | Teléfono |
|---|---|---|
| Efeta Cruz Conde | C/ Cruz Conde, 12, 1º Izq. – 14003 Córdoba | 957 473 564 |
| Efeta Avenida Barcelona | Av. Barcelona, 6 – 14010 Córdoba | 957 666 819 |
| Efeta López Amo | C/ López Amo, 1 (esquina Almogávares) – Córdoba | 957 967 053 |
Somos un grupo de Clínicas de Audiología Avanzada, dedicada a la detección y tratamiento específico de los problemas de audición.
Desde el nacimiento. A los recién nacidos y bebés se les realizan otoemisiones acústicas o potenciales evocados auditivos, pruebas que no requieren respuesta activa. A partir de los 2-3 años se utiliza la audiometría infantil lúdica, y desde los 5-6 años, cuando el niño ya puede colaborar como un adulto, se emplea la audiometría tonal y verbal convencional.
Este sistema conlleva múltiples ventajas: permite una mejor compresión en entorno ruidosos, mejor localización espacial del sonido, estereofonía y mayor amplitud del rango auditivo.
No. Es una prueba completamente indolora y no invasiva. En Efeta adaptamos cada técnica a la edad del niño y la planteamos como un juego, para que la viva sin miedo ni ansiedad.
Entre 20 y 40 minutos aproximadamente, dependiendo de la edad del niño, su grado de colaboración y el tipo de prueba necesaria.
La diferencia está en la metodología: en bebés se usan pruebas que no requieren respuesta activa (otoemisiones y potenciales evocados), en niños pequeños se recurre a la audiometría lúdica con refuerzo visual mediante juegos, y solo a partir de los 5-6 años se aplica una audiometría tonal y verbal similar a la de un adulto.
Es una técnica pensada para niños de entre 2 y 5 años en la que el niño responde a los sonidos accionando un juguete o siguiendo una animación, en lugar de tener que indicarlo verbalmente. Así se obtienen resultados fiables sin que el niño perciba que se trata de un examen médico.
Además del cribado auditivo neonatal, recomendamos una revisión antes de empezar el colegio (3-4 años), y siempre que existan antecedentes familiares de pérdida auditiva, otitis de repetición o alguna de las señales de alerta propias de su edad.
Sí. En Efeta la primera consulta de valoración auditiva es gratuita y sin compromiso, en nuestras clínicas de Córdoba capital.
Acompañamos a la familia en todo el proceso: ampliamos el estudio si es necesario, coordinamos con el pediatra o el otorrinolaringólogo, y valoramos la solución más adecuada para su edad, ya sean audífonos infantiles, sistemas FM para el aula o apoyo en reeducación auditiva, con seguimiento periódico.
Las pruebas objetivas (otoemisiones acústicas, potenciales evocados auditivos, timpanometría) no requieren que el niño responda de forma activa, por lo que son ideales para bebés. Las pruebas subjetivas sí necesitan su colaboración —observación conductual, refuerzo visual, audiometría lúdica o tonal— y se eligen según su desarrollo madurativo, no solo su edad en años.
¿Tienes dudas sobre cómo oye tu hijo/a? No esperes a la revisión escolar: en Efeta la primera consulta de valoración auditiva es gratuita y sin compromiso. Pide tu cita en cualquiera de nuestras 3 clínicas de Córdoba capital (por teléfono o a través de nuestro formulario de contacto) y te atenderemos con la calma y el cariño que cada niño necesita.